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Puede que no necesites razones para ejercer la Psicologia por cuenta propia porque ya has tomado la decisión de hacerlo. Pero si eres de las personas que aún no lo tienen decidido, te vamos a dar 3 buenas razones para que no aplaces más la decisión.

Hay veces en las que necesitamos un pequeño empujoncito para lanzarnos cuando ya estamos casi decididos pero nos paraliza dar el paso.

Qué opciones se te presentan al finalizar los estudios de Psicología

Quienes hemos estudiado Psicología sabemos que llega un día, al finalizar los estudios o tal vez antes, en el que nos planteamos cómo vamos a ejercer. Y se nos presentan principalmente tres posibilidades:

  • Preparar una oposición para tratar de acceder a una plaza de psicología en la Administración, ya sea en el área de salud, de prisiones, asociaciones, etc.
  • Buscar un centro en el que nos contraten para ejercer. Por lo general, con un contrato del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y atendiendo a pacientes de mutua. Si ya lo has probado, seguro que tu experiencia es de mucho trabajo y pocos ingresos. Es normal, el centro que te asigna los pacientes se queda con una parte de lo poco que pagan las aseguradoras por sesión. Suele estar rondando los 15-20 euros por cada sesión de media hora. Como te decía, mucho trabajo (en el mejor de los casos) y poca retribución. No es de extrañar que esta opción no se parezca en nada a lo que soñabas que era ejercer cuando estudiabas.
  • Ejercer la Psicología por cuenta propia. Sin duda, la mejor opción para cualquier profesional que quiere vivir bien de ejercer la profesión que le apasiona.

Cuando ejerces para otros y trabajas muchas horas…

Está claro que si estás leyendo esto es porque hay en ti una inquietud acerca de poder ejercer en tu propio gabinete. Las gran mayoría de profesionales que ejercen en centros privados con contrato se plantean esta posibilidad en algún momento.

Puede que tengas un salario digno. Incluso muy digno. Pero lo más probabale es que para poder tener esos ingresos aceptables tengas que hacer un horario de jornada completa. Hablo de 38-40 horas por semana.

Para alguien que no ejerce la psicología esto le puede parecer lo normal. Pero la realidad es que nosotros no podemos, ni debemos, trabajar «al destajo». Necesitamos un tiempo entre cada cita o en el dia, para preparar las sesiones, para reflejar lo que se ha trabajado en cada una, para «despejarnos» de los temas que se trabajan con cada paciente, para reflexionar… No. El ejercicio de la psicología no se puede hacer teniendo sesiones a jornada completa. No, al menos, si queremos ser buenos en lo que hacemos.

Y si trabajas pocas horas…

Existe otra posibilidad. Y es que trabajes por cuenta ajena y hagas pocas horas. En este caso, la conclusión lógica es que tus ingresos también serán pocos. La gran mayoría de los centros de Psicología que contratan profesionales, como decía antes, tienen una gran mayoría de pacientes que provienen de mutuas. Pero si el trabajo es poco, y la retribución por sesión no pasa de los 10 €, no es un trabajo que te haga dar botes de alegría.

En este caso, la mayoría de profesionales compaginan el trabajo como psicólogos a tiempo parcial con otra ocupación. Y suele ser esa otra ocupación la principal, la que paga las facturas. Así, la pasión que teníamos por ejercer al finalizar nuestros estudios se va diluyendo entre la frustracion y el cansancio.

ejerce en tu propio gabinete

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Razones para ejercer la Psicología en tu propio gabinete

Aquí tienes tres razones para apoyar tu idea:

Independencia económica

Cuando te conviertes en tu propio jefe, tambien pasas a tener el control de tus ingresos. Sabes que cada euro que consigues a cambio de hacer bien tu trabajo contribuye a hacerte sentir que merece la pena. En otra entrada hablaremos de dónde poner el límite a nuestra labor de ayuda a los demás. Pero ya te adelanto que si no sientes satisfacción con lo que haces, la pasión por ayudar a los demás no te va a ayudar a pagar las facturas.

Una vez que pruebas la vida sin depender del salario que te pagan otros, volver a depender de una nómina se hace muy difícil.

Pasión por la Psicología

Si realmente te gusta ejercer la psicología, necesitas tu propio gabinete. Cuando tenemos que compatibilizar con otras actividades, la experiencia nos dice que el abandono es elevado. Muchas personas estudian con toda la ilusión y terminan por no ejercer. La pasión hay que alimentarla y apoyarla. Si vas relegando tu profesión ante cualquier otra actividad que te reporte mayores beneficios económicos, la realidad se hace tozuda. Sólo cuando tienes tu propio centro la Psicología pasa a ser tu prioridad.

En los años que tenemos de experiencia hemos visto a personas muy válidas que han terminado ejerciendo en actividades que nada tienen que ver con la Psicología. No digo que sea fácil o un camino de rosas, porque estaría mintiendo. Pero lo que sí puedo decir bien alto es que realmente merece la pena apostar por nuestra pasión.

Reto personal

Lo dicho, no va a ser fácil. Pero desde luego es mucho menos complicado de lo que imaginas antes de lanzarte. Nada produce mayor satisfacción que ir superando los desafíos que se te van a presentar. Saber que tienes un proyecto que te pertenece, que tus esfuerzos van directamente a generar satisfacciones mayores… tienes que vivirlo.

Pero los retos no tienen que ser necesariamente «locuras» o riesgos seguros. Puedes montar tu gabinete por tu cuenta, lo cual tiene algo más de riesto, o puedes hacerlo dentro de un equipo de profesionales y compañeros a través de la franquicia. La ventaja que tiene emprender a través de una franquicia es que cuando te lanzas a montar tu empresa y vivir sin jefes, lo haces con el apoyo y la seguridad de que se trata de algo posible. Real. Comprobable.

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